HISTORIA

 

El valle en tiempos antiguos era un reducto de indios del altiplano y durante el imperio incaico fue una parcialidad que pertenecía a indios Soras y Urus, que vivían en inmediaciones del Lago Uru Uru y Poopo. Estos se asentaron en la cuenca del rio Arque y explotaron las tierras, en un intercambio y control de pisos ecológicos, con el fin de diversificar su economía. También hacían el intercambio de productos del valle con los de la altura, entre ellos: Sal, Maíz, este intercambio se traducía en una políticas de asentamientos, que llego hasta la zona de Sicaya, Arque, Charamoco, Itapaya y Parotani, lo que permitió a la nobleza acceder a las tierras altamente productivas de la región, estas caravanas eran conocidas como los llameros del altiplano.

 

Capinota era una parcialidad de “Indios Reales” de donde quedan aun los nombres que son originarios: Cuisara, Cahuana, Juchani, Tastaca, Condo; por ello se conocía como “Pueblo real de Indios”. La iglesia era dueña de gran parte del valle de Capinota, hizo custodio de tierras de los comunarios para que administre, pero se adueño de las mejores tierras. El molino es el último vestigio de la historia del pueblo de Capinota.

En 1559 los padres Agustinos fundaron Capinota como “Pueblo Real de Indios de San Pablo de Capinota”. Los curas fueron los primeros en hacer plantaciones de uva, también se habla de la existencia de un hospital psiquiátrico donde eran recluidos muchos españoles con evidentes signos de trastornos mentales. Se dice que fue el primer hospital psiquiátrico de la región. “En Capinota, cosa extraña los niveles de locura son altos”. Capinota en el lenguaje popular es conocida como la tierra de los locos y del guarapo.

Cuenta la tradición que el origen del nombre de “Capinota” es de los tiempos coloniales, dicen que había llegado a este valle un conde con el titulo de Virrey y era pariente de la princesa de la glorieta de Sucre. Este al llegar puso el nombre de Capinota, por que era de una provincia de España de nombre Capinota.

Otra versión dice: Que el General Manuel Velasco, había mandado a un chasqui (mensajero) de Capinota y le dijeron Caipi nota = aquí esta la nota, a causa de un enfrentamiento entre indios para que mande refuerzos y que desde ese momento se llama Capinota. También se dice tradicionalmente de K´apiy gota que en su traducción quiere decir exprimir la uva o el jugo del higo, esta es una versión de gente de las comunidades.

El valle de Capinota, después de la Guerra del Chaco, se constituyo en el campamento de los prisioneros Paraguayos.

Capinota es un pueblo profundamente religioso, la principal fiesta es el 15 de Agosto, que festejan a la Virgen de Asunción o Asunta, entre otras fiestas que celebran están la de San Isidro, Carnavales y Todos Santos, esta ultima es un rito muy particular, es costumbre en la gente visitar a sus muertos por la noche y solo llevan flores y velas.

La comida típica de Capinota es la Akja Kanca (asado en olla hervido en chicha), Sopa de Cordero, Qoqo (ají de fideo, picante de pollo, p`uti de chuño, arroz y ensalada de zanahoria cocida) y la Ch`anqa de conejo.

CREACION

La provincia de Capinota fue creada, por Ley, el 1 de octubre de 1908, en el gobierno del Dr. Ismael Montes, gracias a las gestiones realizadas por el diputado, Dr. Careaga Lanza.

Cuenta en la actualidad con una población de 24.000 habitantes, de los cuales el 65 % corresponde al área rural, y el 35 % al área urbana.

Los centros más poblados son: Capinota, con 3955 habitantes, e Irpa Irpa con 2207 habitantes.

HISTORIA COLONIAL

Cuando se recorren los actuales paisajes de la región Charqueña, salta a la vista la heterogeneidad de sus configuraciones culturales; muchas veces, alejados de los centros urbanos o de los grandes valles aún podemos encontrar grupos campesinos que comparten una fuerte cohesión comunitaria e identidades colectivas que se reflejan en una compleja vida simbólica y ritual, en su sistema de autoridades y en el control comunal de sus territorios, en este sentido el norte de Potosí brinda numerosos ejemplos.

Sin embargo, los valles cochabambinos, chuquisaqueños o tarijeños muestran una dinámica histórica diferente.

La extraordinaria fertilidad de sus valles atrajeron la presencia de oleadas de migrantes que de diferentes orígenes y regiones se movilizaron en pequeños grupos desde el temprano periodo prehispánico prolongándose durante el periodo incaico prehispánico prolongándose durante el periodo incaico e inclusive el colonial.

En el valle central cochabambino llegaron a cargo de líderes de menor jerarquía y escasa experiencia política que no pudieron desplegar estrategias de resistencia colectiva frente al Estado Colonial inmediatamente después de la derrota del Tawantinsuyo el espacio étnico cedió a la ocupación europea donde se formó una mano de obra Yanacona multiétnica simultáneamente el auge de la minería Potosina generó en el valle central veloces procesos de parcelamiento de las haciendas y de arrendamientos de las propiedades agrarias formó un revitalizado campesinado minifundista.

Ahora bien los valles bajos colindantes al valle central (Capinota, Londo, Tarisa, Charamoco, Irpa Irpa, etc.) compartieron en líneas generales los mismos procesos históricos señalados pero a un ritmo de cambio mucho mas lento debido a los factores:

a) La presencia de la jefatura de SORA (SURA).

b) A la donación efectuada por el encomendero, el capitán Lorenzo de Aldana.

Las noticias mas antiguas sobre la existencia de Capinota se remontan al lejano siglo XVI cuando en 1559 llegaron los frailes de San Agustin al “Asiento de indios Soras o llamado precisamente Capinota”.

Antes de la invasión europea la jefatura de Sura (posiblemente aymaras hablantes) forma parte de una importante alianza política llamada “Conformación Charka” integrada por los Yampara, Carangas, Charcas, Chichas, Caracaras y Quillazas quienes se integraron al Estado Cusqueño.

La Jefatura Sora estaba formada por cuatro grupos llamados: Soras de Paría, Soras de Tapacarí, Soras de Caracollo y Soras de Sipe Sipe, quienes ocuparon una ancha franja transversal de territorios que se extendían desde el altiplano Orureño hasta los valles cochabambinos, sin embargo, solamente los llamados “Soras de Paría” estaban vinculados a la historia de Capinota y sus territorios se despliegan desde Paría en el altiplano hasta Londo controlado los pastizales y tierras de papa, maíz y quinua que bordeaban el río Arque y el trecho final del rio Tapacarí y el nacimiento del Caine.

 

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